Real Alcázar de Sevilla ~ PhotoViajeros - Los relatos de mis Viajes, Rutas y Escapadas

Real Alcázar de Sevilla

A escasos metros de la mayor Catedral gótica del mundo y en pleno casco histórico de la capital andaluza, nos encontramos con la entrada a uno de los conjuntos palaciegos más bellos y curiosos de España, en el que se mezclan en perfecta armonía varios estilos arquitectónicos entre los que predominan el mudéjar y el renacentista.

Los extensos jardines que rodean los palacios son toda una muestra de exuberante vegetación que comparte el espacio con numerosas fuentes y estanques, pabellones y galerías que invitan a la relajación y el disfrute de este complejo con más de 1000 años de historia...

Real Alcázar de Sevilla


Un poco de historia:

Sobre los restos de un antiguo asentamiento romano y visigodo situado junto al Guadalquivir, se construyó una fortificación palaciega tras la conquista musulmana de Sevilla en el año 712.
Pero no fue hasta el año 913, bajo el mandato del Califa omeya de Córdoba Abd al-Rahman III al-Nāṣir li-dīn Allah (Abderramán III para los amigos), cuándo se construyó el núcleo original del Alcázar: la antigua “Dar al-Imara” o “Casa del Gobernador”, dónde se estableció la sede del poder omeya de al-Ándalus.

Tras la desintegración del Califato de Córdoba en el 1010, el estado omeya se fragmentó en multitud de mini-estados conocidos como Reinos de Taifas. Uno de ellos quedó a merced de la dinastía de los abadíes, quienes acabaron fundando la Taifa de Sevilla en el 1023.

Con el puerto situado junto a las murallas de Palacio, la antigua Híspalis romana (rebautizada como Isbiliya por los musulmanes) continuó su expansión ya como reino independiente gracias a la potente economía surgida al calor de su actividad portuaria. A pesar de la inestabilidad política reinante, el palacio primitivo se siguió fortificando y añadiéndole nuevas estancias como la vivienda de los emires o el Palacio de las Bendiciones.

Durante el siglo XI, Isbiliya se convirtió en uno de los centros culturales más importantes de al-Ándalus, pero con la llegada de los conquistadores bereberes (Almorávides primero y Almohades después), los Reinos de Taifas volvieron a unificarse.
El 17 de Enero de 1147 los almohades toman la ciudad perdiendo ésta su independencia, pero a cambio, consiguió posicionarse como capital de Al-Ándalus justo en el momento en que este imperio alcanzó su máxima expansión al dominar todo el Magreb y la mitad sur de la península ibérica.
De este periodo datan el Patio del Yeso, la Sala de la Justicia, el Patio del Crucero, el Patio de la Casa de Contratación y las murallas que rodean al conjunto monumental. Todas estas reformas dieron como resultado un gran complejo palaciego rodeado por murallas y con jardines y patios musulmanes que eran toda una recreación del paraíso en la tierra.

Tras la toma de la ciudad por el rey Fernando III en el año 1248, comienza el periodo cristiano de los Reales Alcázares de Sevilla, y a partir de ese momento, el Real Alcázar se convertiría en Palacio Real, estatus que aún conserva en la actualidad.
Desde ese mismo momento se iniciaron nuevas ampliaciones, aunque las más ambiciosas las llevaría a cabo su hijo Alfonso X el Sabio, quien respetó las estructuras existentes y mandó construir el Palacio Gótico.
Pero fue a mediados del siglo XIV, bajo el reinado de Pedro I el Cruel, cuando comenzó la construcción del Palacio Mudéjar, una de las zonas más espectaculares de todo el conjunto y uno de los mejores ejemplos de la arquitectura mudéjar que ha llegado hasta nuestros días. En su construcción colaboraron carpinteros y artesanos de origen musulmán procedentes de Granada, Toledo y la propia Sevilla.

En siglos posteriores se llevaron a cabo nuevas reformas, siendo las más destacadas las que se realizaron durante los reinados de los Reyes Católicos, Carlos V y Felipe II, como por ejemplo la Capilla Gótica, el Patio de la Montería o los Grutescos de los jardines.


Visita a los Palacios:

Tras este breve repaso a los principales hitos históricos de este lugar, llega el momento de la visita. Podéis realizarla por vuestra cuenta, mediante una audioguía o contratar una visita guiada.
Sea cual sea vuestra elección, estos son algunos de los puntos de interés que no os debéis perder en vuestra visita a los Reales Alcázares de Sevilla.

Comenzamos en la Plaza del Triunfo, situada junto a la Catedral y el Archivo de Indias.

Real Alcázar de Sevilla

Atravesamos la Puerta del León (llamada antiguamente Puerta de la Montería), que aparece custodiada por dos torres almohades y presidida por un panel de azulejos.

Real Alcázar de Sevilla

Llegamos al Patio del León, pero antes de continuar, a la izquierda podemos visitar la Sala de la Justicia y el Patio del Yeso.
De frente, nos encontramos con el Patio de la Montería, dónde destaca la fachada del Palacio Mudéjar de Pedro I.

Real Alcázar de Sevilla

Aunque sintamos la tentación de adentrarnos en la auténtica joya de los Reales Alcázares, os recomiendo que disfrutéis de este patio y contempléis los tres arcos almohades...

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...y que os adentréis en la Sala del Almirante, uno de los pocos vestigios que se conservan de la antigua Casa de Contratación de Indias, la institución creada en 1503 tras el Descubrimiento de América para fomentar y regular el comercio y la navegación con los territorios españoles de Ultramar.

Ahora sí, llega el momento de disfrutar del plato fuerte de la visita. Nos adentramos en el Palacio Mudéjar y nos dirigimos directamente al corazón del mismo: el Patio de las Doncellas.

Real Alcázar de Sevilla

Esta obra maestra del arte mudéjar andaluz nos sorprende con su pórtico perimetral de arcos polilobulados y tallados de una manera exquisita que se sostienen sobre dobles columnas de mármol blanco.
En la planta superior hay otra galería rematada por arcos de medio punto y una balaustrada de mármol, mientras que el centro del patio se encuentra ocupado por una alberca rodeada por unos jardines hundidos.

Real Alcázar de Sevilla

En torno a este patio se sitúan las principales dependencias del palacio, como son la Sala Regia y la Alcoba Real. Desde esta última atravesamos el Salón de los Pasos Perdidos para llegar hasta el Patio de las Muñecas, dónde además de asombraros con la ornamentación, podréis intentar descubrir la cara de 9 muñecas talladas en diversas columnas, ya que según la tradición, encontrarlas da buena suerte.

Real Alcázar de Sevilla

A continuación nos encontramos con el Cuarto del Príncipe y la Sala de los Reyes Católicos, y junto a esta, el Salón del Techo de Felipe II.
Aquí, en el lado oriental del palacio estaba ubicado el Salón de los Embajadores, sin lugar a dudas la más espectacular de todas las estancias visitadas hasta el momento.

Real Alcázar de Sevilla

Esta sala que os dejará con la boca abierta destaca por su gran bóveda semiesférica, pero también por las dos paredes en las que se abren tres arcos de herradura sostenidos por finas columnas de mármol y por la ornamentación de yeserías a base de temas geométricos situada en su parte superior.

Real Alcázar de Sevilla

Para terminar, visitamos dos habitaciones alargadas que dan a los jardines y que son la Sala de los Infantes y el Salón del Techo de Carlos V.

En todas y cada una de las estancias que os he descrito hasta ahora, fijaros con detalle en las filigranas que decoran el estuco de las paredes y la madera de ventanas y techos, no perdáis detalle de la ornamentación de los azulejos y disfrutad de cada rincón de esta verdadera joya mudéjar.

Real Alcázar de Sevilla Real Alcázar de Sevilla

Real Alcázar de Sevilla

Terminada la visita al Palacio Mudéjar de Pedro I nos dirigimos al Palacio Gótico, dónde las dos estancias principales que visitaremos son la Sala de las Bóvedas y el Salón de Tapices, en el que se pueden contemplar grandes tapices que representan la conquista de Túnez en 1535 por el emperador Carlos I de España y V de Alemania.

Real Alcázar de Sevilla

Desde los grandes ventanales de la Sala de las Bóvedas podemos echar un vistazo al Jardín de la Danza o de las Damas...

Real Alcázar de Sevilla

...pero antes de comenzar la visita a la zona de jardines, nos asomamos al Patio del Crucero para después acercarnos hasta la Fuente de Mercurio, donde podemos ver una pequeña estatua del dios del comercio situada en el centro del estanque. Tras ella se sitúa la galería del Grutesco, formada por piedras que simulan rocas marinas que enmarcan pinturas murales en las que se representan algunos seres mitológicos y aves exóticas.

Real Alcázar de Sevilla


Jardines de los Reales Alcázares:

Con más de 70.000 metros cuadrados de zonas verdes, estos jardines nos muestran una sucesión de espacios de diferentes épocas y estilos ornamentados con cuidados parterres repletos de flores y plantas aromáticas, palmeras, naranjos y una gran variedad de árboles centenarios que comparten el espacio con otros elementos como fuentes, estatuas, pabellones, cenadores, estanques y galerías.

Real Alcázar de Sevilla

Todo ello crea un conjunto paisajístico que invita a tranquilos paseos y agradables charlas sentados a la sombra de un naranjo mientras escuchamos el susurrante sonido del agua, presente en cada rincón del palacio y los jardines.

Real Alcázar de Sevilla

Las zonas más destacadas de estos inmensos jardines son la Gruta de las Sultanas, el Pabellón de Carlos V, el laberinto o el Jardín de los Poetas.

Real Alcázar de Sevilla

Real Alcázar de Sevilla

Antes de terminar la visita, nos acercamos de nuevo hasta las inmediaciones del Palacio Mudéjar para descubrir los Jardines del Príncipe, llamados así en honor al primer hijo varón de los Reyes Católicos, el príncipe Juan.

Real Alcázar de Sevilla

Testigo de la historia de la ciudad desde hace más de mil años, el Real Alcázar de Sevilla es una de las visitas imprescindibles si viajamos hasta la capital andaluza.
Este conjunto de palacios, junto a la Catedral y el Archivo de Indias, fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1987.


Organiza tu visita:

  • Dirección: Patio de Banderas s/n, Sevilla
  • Cómo llegar: El Real Alcázar está muy cerca del centro de Sevilla, a escasos metros de la Catedral y el Archivo de Indias, por lo que recomiendo ir caminando.
    Si optáis por ir en transporte público, la parada de metro más cercana es la de Puerta de Jerez (L1).
    En autobús, las líneas 5, 21, 22, 23, 25, 26, 30, 31, 33, 34, 53, C3 y C4 tienen alguna parada cerca
  • Duración aproximada de la visita: 2:00 - 3:00 horas
  • Horario: abre todos los días de 9:30 a 17:00 (hasta las 19:00 entre los meses de Abril a Septiembre).
  • Precio de la entrada: 11,50€
  • Precio de la entrada reducida: 3€ (Jubilados y estudiantes de 17 a 25 años)
  • Plano: plano del Real Alcázar de Sevilla
  • Más info en: www.alcazarsevilla.org

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