Nuestra Señora de la Almudena, la Catedral de Madrid ~ PhotoViajeros - Los relatos de mis Viajes, Rutas y Escapadas

Nuestra Señora de la Almudena, la Catedral de Madrid

Cada 9 de Noviembre los aledaños de la Catedral de la Almudena se convierten en un hervidero de madrileños y turistas que acuden a celebrar el día de la patrona de la ciudad. Una ofrenda floral, una procesión o simplemente la curiosidad de ver a muchos de los habitantes de la capital de España pasear con los trajes típicos de chulapo se convierten en una buena excusa para organizar una escapada a Madrid en esas fechas.

Catedral de la Almudena

Durante el resto del año, la catedral de la Almudena es también lugar de parada obligatoria si visitamos esta ciudad, ya que está situada a escasos metros del Palacio Real, con el que forma un conjunto monumental único y espectacular.
A continuación podréis descubrir los elementos más llamativos de esta "joven" catedral.


La historia de esta catedral comienza a finales del siglo XI cuando llega a oídos del rey Alfonso VI la historia de que unos 400 años antes durante la invasión musulmana de Magerit, (la actual ciudad de Madrid), un herrero escondió en algún lugar de las murallas de la ciudad la imagen de una virgen llamada Santa María de la Vega por la que los habitantes de aquella pequeña villa sentían una gran devoción para evitar que fuese profanada por las tropas musulmanas.

Junto con la imagen de la virgen se encendieron dos velas y se tapió la imagen con la esperanza de que no fuese descubierta. Desde entonces, esta historia se fue transmitiendo de generación en generación, pero con el paso del tiempo nadie conocía la ubicación exacta de la imagen.
Esta historia que también conoce Alfonso VI se convierte en un reto personal al que el monarca dedica mucho tiempo y esfuerzo, aunque no consigue localizar el lugar en el que el herrero escondió la imagen.

Durante los primeros días de Noviembre se celebraron varias procesiones y plegarias alrededor de la muralla sin resultado. Al noveno día cuando estaba a punto de abandonarse la búsqueda, una parte de la muralla se desprendió dejando al descubierto la imagen de Santa María de la Vega junto a las dos velas que aún permanecían encendidas tras casi 400 años.

Era el 9 de noviembre del año 1085, y desde entonces se la llamó Virgen de la Almudena en recuerdo del lugar en el que fue encontrada, las murallas de la "almudayna" o ciudadela dónde actualmente se encuentran tanto la catedral como el Palacio Real.

La imagen se trasladó a la capilla de Santa María, dónde permaneció hasta 1868 cuando se demolió para ampliar la calle de Bailén.

Fue entonces cuando surgió la necesidad de construir una nueva iglesia que sirviese de "hogar" a la patrona de la ciudad, una virgen de la Almudena que tenía en la reina María de las Mercedes a su más fiel devota, lo que sirvió para dar el espaldarazo definitivo al inicio de las obras de la futura catedral de Madrid.

Los primeros planos fueron realizados en 1879 por Francisco De Cubas, que comenzó construyendo la cripta neorrománica que hoy podemos visitar accediendo por la Cuesta de la Vega y algunos pilares del que iba a ser un imponente templo neogótico, aunque pronto las obras se paralizaron y se cambió el proyecto para integrar la catedral con el Palacio Real, cambiando el estilo externo al neoclásico pero manteniendo el neogótico original en el interior.

La falta de fondos, los pocos apoyos del ayuntamiento y la guerra civil pusieron en peligro la viabilidad de la obra en numerosas ocasiones, pero fue en 1984 cuando se retomó en serio la idea de concluir la catedral, que se finalizó en el año 1993.

Tras una tortuosa historia, la talla original de la virgen se destruyó durante la guerra civil, así que la imagen que podemos contemplar actualmente data de 1941.
Durante los años que duró la construcción de la catedral, la imagen de la Virgen de la Almudena estuvo en la iglesia del Sacramento y en la Colegiata de San Isidro hasta que, en junio de 1993, se trasladó en procesión hasta la por entonces nueva Catedral de Santa María la Real de la Almudena.

Tras este repaso a la historia de la catedral y sus orígenes, comenzamos visitando la fachada principal y más monumental, la enfrentada al Palacio Real de Madrid, dónde destaca la cúpula barroca recubierta de pizarra y custodiada por 12 estatuas que representan a los apóstoles.
Un gran pórtico de columnata doble junto a dos torres de 60 metros de altura custodian la imagen de Nuestra Señora de la Almudena situada en una hornacina barroca.
Otras cuatro estatuas blancas representan a los santos españoles san Isidro Labrador, santa María de la Cabeza, santa Teresa de Jesús y san Fernando.

Catedral de la Almudena

De las tres puertas de bronce, que sólo se abren en ocasiones especiales, destaca la central, conocida como puerta de la Santísima Trinidad.
Las dos puertas laterales hacen referencia a la Monarquía católica de España y a Hispanoamérica. Todas ellas son obra del escultor Luis Sanguino.

Como os comentaba, la puerta principal solo se abre en contadas ocasiones, así que para poder acceder a su interior, nos acercamos al número 10 de la calle Bailén, dónde nos encontramos con una estatua de 3 metros del Papa Juan Pablo II realizada por el escultor Juan de Ávalos.

En esta fachada de Bailén, destacan las 3 puertas de bronce esculpidas por Luis Sanguino.

La puerta izquierda representa el hallazgo de la Virgen de la Almudena por el rey Alfonso VI de Castilla en 1085. Es la Puerta de la Aparición de la Señora.
La central conmemora el día de la inauguración de la Catedral por el Papa Juan Pablo II el 15 de junio de 1993. Esta puerta se conoce como Puerta del Evangelio o la Consagración.

Catedral de la Almudena

En la puerta lateral derecha aparece representada la procesión que cada año se celebra el 9 de noviembre en honor a la Virgen de la Almudena, patrona de Madrid, por lo que esta puerta se denomina Puerta de la patrona de Madrid.

Nada más acceder, nos dirigimos al punto central de la catedral para observar sobre nuestras cabezas la cúpula en la que aparecen representados los cuatro elementos (agua, aire, tierra y fuego).

Catedral de la Almudena

Desde este mismo lugar, podemos hacer un recorrido de 360º descubriendo algunos de los lugares más significativos de la Catedral.
Empezamos mirando hacia el altar mayor, presidido por una talla barroca de Cristo crucificado obra del insigne escultor cordobés Juan de Mesa y Velasco y que fue realizada en 1620 para la colegiata de San Isidro.
A la derecha encontramos la cátedra episcopal, y cerrando todo el conjunto, podemos ver las vidrieras y pinturas murales del ábside que más tarde veremos en detalle.

Catedral de la Almudena

Mirando a nuestra izquierda podemos ver una vidriera que representa a Nuestra señora de la Almudena sobre las puertas de la calle Bailén.

Nos giramos dando la espalda al altar mayor para contemplar la nave central y el espectacular órgano situado al fondo sobre la entrada principal de la catedral que da a la Plaza de la Armería del palacio Real, la puerta de la Santísima Trinidad.

Catedral de la Almudena

Desde aquí caminamos hasta el órgano de la catedral, una de las joyas del templo que fue construido por el organero Gerhard Grenzing.

Catedral de la Almudena

Este es un buen lugar para hacernos una idea de las dimensiones del templo: 102 metros de longitud y 73 de alto que albergan sólo en la nave central 10 capillas dedicadas a santos como Santa María Soledad Torres Acosta o la Madre Maravillas.

Catedral de la Almudena

Mientras volvemos hacia el centro de la catedral, hacemos un alto en el camino para contemplar el artesonado de la nave central, una de las partes más polémicas del templo junto con las pinturas del ábside.

Desde la fecha en que se puso la primera piedra allá por 1883 hasta el día de su consagración en 1993, la falta de fondos, diversos arquitectos y diferentes diseños han dejado su impronta en la catedral, provocando una mezcla de estilos que van desde el Neoclásico en el exterior hasta el Neogótico en su interior, lo que ha provocado las críticas de mucha gente que lo considera una aberración histórica.

Sea como fuere, la decoración del techo de esta nave principal no deja a nadie indiferente. Con un estilo que recuerda a los tradicionales artesonados mudéjares, el pintor José Luis Galicia llena de color y formas geométricas todo el techo, dándole a la catedral un toque de modernidad.

Catedral de la Almudena

Enfrente de la puerta de la calle Bailén podemos ver un altar elevado en el que está colocada la escultura de la Virgen de la Almudena.

Catedral de la Almudena

Mediante dos escaleras laterales se puede acceder hasta el retablo realizado por Juan de Borgoña a finales del siglo XV, formado por 18 escenas de la vida de Jesús y la virgen María. En el centro del retablo y sobre un altar de plata, encontramos la talla gótica de madera que representa a la virgen con un niño en brazos.

Catedral de la Almudena

Bajo el arco que forman las escaleras podemos visitar la sepultura de la Reina María de las Mercedes, una gran devota de la virgen cuyo deseo era ser enterrada a los pies de la patrona de Madrid.

Catedral de la Almudena

Otros elementos interesantes de este altar lateral que alberga la imagen de la virgen de la Almudena son los grandes ciriales situados a ambos lados del retablo, o un escudo de plata de la ciudad de Madrid.

Catedral de la Almudena

Junto a la capilla del Santísimo, situada a la derecha del altar mayor, podemos contemplar una reliquia del beato Juan Pablo II, una ampolla con la sangre del pontífice.

Catedral de la Almudena

Rodeamos el altar mayor caminando por la girola, desde dónde podemos ver con más detalle toda la sillería del coro...

Catedral de la Almudena

...o visitar las cinco capillas radiales, entre las que destaca la dedicada a San Isidro Labrador y su esposa, Santa María de la Cabeza.
En esta capilla central de la girola también se encuentra el arca funeraria del santo, dónde aparecen representados diversos momentos de la vida de San Isidro.

Catedral de la Almudena

Enfrente de la capilla de San Isidro podemos encontrar un buen lugar para contemplar las pinturas y vidrieras que decoran el ábside de la catedral.

Catedral de la Almudena

Mientras seguimos bordeando el altar mayor nos encontramos con una gran columna de sodalita, un mineral azulado con vetas blancas, adornada con una cinta de plata en espiral labrada con bajorrelieves en los que aparecen algunas de las escenas más representativas de la cristiandad y la historia de la catedral.

Catedral de la Almudena

Coronando la columna se encuentra una escultura de plata inspirada en la Piedad de Miguel Ángel.

Catedral de la Almudena

Desde este mismo lugar, levantamos la vista para ver con detalle los murales y vidrieras que adornan el ábside.
De izquierda a derecha, podemos ver representados en los murales El Bautismo, La Transfiguración, La Crucifixión, Cristo Pantocrátor, La Resurrección, La Ascensión y La venida del Espíritu Santo en Pentecostés.

En las vidrieras situadas sobre los murales, está escrito en diferentes idiomas la "Palabra" o "Verbo de Dios".

Catedral de la Almudena

Detrás del altar mayor y presidiendo el presbiterio podemos contemplar de cerca la escultura barroca de Cristo Crucificado realizada por Juan de Mesa en 1620 que veíamos al principio.

Catedral de la Almudena

Otros dos elementos interesantes son una pintura del siglo XVII conocida como "Los preparativos para la crucifixión" de Francisco Ricci, y la escultura del Cristo Yacente de Juan de Ávalos.

Con esto ponemos punto y final a este recorrido por el interior de la catedral, pero para terminar la visita, desde la confluencia de la calle Bailén con la calle mayor podemos apreciar la majestuosidad del exterior neoclásico de este importante templo cristiano situado en el casco histórico de la capital de España.

Catedral de la Almudena

Por la noche, la iluminación artificial hace que resalte entre los edificios colindantes, creando junto con el Palacio Real un conjunto monumental visible desde muchos puntos cercanos, como por ejemplo el parque de Madrid Río.

Catedral de la Almudena

Dirección: Calle de Bailén, 10, 28013 Madrid
Horario catedral: de Lunes a Domingo, 09:30 - 20:30
Precio catedral: Entrada gratuita. No se puede acceder durante las celebraciones litúrgicas
Horario cripta: de Lunes a Domingo, 10:00 - 14:00 y 17:00 a 20:00
Precio cripta: Entrada gratuita. No se puede acceder durante las celebraciones litúrgicas
Transporte público:
  • Metro: Estación de Ópera, líneas 2,5 y Ramal Ópera-Príncipe Pío (R)
  • Autobús: Parada Bailén-Mayor, líneas 3, 148
  • Autobús: Parada Plaza Isabel II, líneas 39, 25

Para más información, no dudéis en visitar en la web de la archidiócesis de Madrid el apartado dedicado a la Catedral de la Almudena: www.archimadrid.es/catedral/default.htm

2 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Magnífico reportaje.
Un abrazo

PhotoViajeros dijo...

Muchas gracias Katy! Un abrazo para ti también.

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