Monasterio de Piedra ~ PhotoViajeros - Los relatos de mis Viajes, Rutas y Escapadas

Monasterio de Piedra

El Monasterio de piedra está situado en un paraje moldeado por el rio piedra, que ha sido el causante de este entorno paisajístico tan espectacular en el que podemos encontrar gran cantidad de cascadas y saltos de agua de hasta 50 metros.
Este fue el emplazamiento elegido por los monjes cistercienses para levantar el monasterio allá por el año 1194 y desarrollar su labor de trabajo y oración.

Cascada Cola de Caballo


Situado a 1:30 de Zaragoza y a 2:45 de Madrid en coche, este parque natural es una opción muy recomendable para pasar un día en contacto directo con la naturaleza, así como disfrutar del arte medieval y de una buena gastronomía.

Para llegar, lo más fácil es ir por la A2, tanto si venimos de Zaragoza como de Madrid, pero para localizar la mejor ruta para llegar hasta el Monasterio de Piedra, os recomiendo utilizar este enlace a google maps y escribir la dirección de origen en el recuadro de la izquierda marcado con la letra A en un círculo verde:

Como llegar hasta el Monasterio de Piedra desde cualquier lugar

Antes de llegar al monasterio, la carretera nos ofrece unas buenas vistas sobre el embalse de la Tranquera.
Una vez en el monasterio, hay un aparcamiento bastante grande dónde no deberíamos tener muchos problemas para aparcar, excepto en fechas muy turísticas.

A continuación, nos dirigimos a las taquillas, porque aunque sea un parque natural, es gestionado por una empresa privada. Los precios (en Primavera de 2009) son de 12.5€ la tarifa general y 9€ la tarifa reducida para niños y jubilados.
Para conocer el precio actual, os dejo el enlace a las tarifas y horarios en la propia web del parque:
http://www.monasteriopiedra.com/tarifas-horarios

Esta entrada incluye la visita al parque natural, a la piscifactoría, a la exposición y exhibición de aves rapaces y al conjunto monumental del monasterio.
Con la entrada también te dan un mapa para poder orientarte por el parque, aunque está muy bien señalizado (demasiado para mi gusto), y los caminos en general están bien cuidados y delimitados.

Siguiendo el camino marcado, lo primero que encontramos es la zona conocida como El Vergel, una zona con árboles de gran altura. Muy cerca está el Lago de los patos, un estanque circular de aguas poco profundas que reflejan la vegetación que lo rodea.

Para evitar la cantidad de gente que había, cuando yo estuve nos salimos del camino marcado y no fui desde esta zona hasta la cola de caballo, sino que empecé a ver las diferentes cascadas que hay por esta zona.

La primera, la Cascada Trinidad, no tiene una altura muy grande, pero el agua se desliza por las rocas cubiertas de musgo por múltiples chorreras.

Cascada TrinidadCascada Trinidad

Después de la primera cascada, nos encontramos con varias grutas en la zona izquierda, y justo antes de coger una pequeña escalera escavada en la pared, nos encontramos con el mirador de la cascada La caprichosa, un espectacular salto de agua, y aunque no es el mayor del parque, sí que es de los más anchos. Lo normal es que nos mojemos con el agua pulverizada que hay en las cercanías de la base de la cascada, pero merece la pena acercarse lo máximo posible para contemplar la cascada completa.

Cascada La Caprichosa

Volvemos un poco hacia atrás y subimos por las escaleras que habíamos visto antes.

Escaleras en la montaña

Mientras subimos, hay varios miradores de la cascada caprichosa desde los que podemos ver el salto de agua desde otro punto de vista más elevado.

Cascada La Caprichosa

Una vez arriba, contemplamos una zona de aguas más tranquilas, que son las mismas que pocos metros más adelante se precipitan formando la cascada que acabamos de ver. Esta es la zona conocida como Los vadillos.

Los Vadillos

Seguimos andando y nos encontramos con la Cascada de los fresnos. Es una cascada con muchas chorreras finas que va cayendo en escalera a lo largo del recorrido. Debido a la humedad, se forma un musgo verde sobre la roca que da al lugar un encanto especial.

Cascada de los fresnos

Desde esta zona, hay unas buenas vistas del conjunto del monasterio, situado justo enfrente de esta cascada.

Monasterio desde Cascada de los fresnos

Más abajo, la cascada de los fresnos se deja caer con más fuerza, pero con el agua siempre pegada a la roca recubierta de musgo.

Una vez que hemos llegado de nuevo a la zona del vergel, nos encontramos con la Cascada Iris, una roca por la que el agua se desliza de manera escalonada.

Cascada de los fresnos

Antes de empezar con la zona más peligrosa y espectacular de la visita, nos acercamos al Mirador Cola de Caballo, desde dónde podemos contemplar el mayor salto de agua del parque, la Cascada Cola de Caballo, de 50 metros de altura.

Cascada Cola de Caballo

A partir de aquí, el camino se adentra en la roca que hay justo detrás de la cascada cola de caballo, por lo que el suelo está mojado. Hay zonas con charcos en los que la roca resbala, y si a eso le sumamos que hay escaleras estrechas y con una iluminación no muy abundante, esta es sin duda la parte más peligrosa del recorrido, pero con ir con un poco más de cuidado es suficiente.

Escaleras de Gruta Iris

Según vamos descendiendo hacia la Gruta Iris, hay miradores naturales espectaculares desde los que contemplar el impresionante salto de agua.

Cola de Caballo desde Gruta Iris

Una vez abajo del todo, no está de más llevar un chubasquero o un paraguas, ya que nos vamos a mojar seguro. La sensación mientras que estéis en la cueva es como si estuviese lloviendo, y es que desde todo el techo caen gotas que dan ese efecto de que “está lloviendo bajo tierra”.

Gruta Iris

Es muy recomendable ir hasta el fondo de la cueva, no son más de 200 metros pero la vista desde el fondo es realmente increíble, aunque cuidado con el suelo, aquí sí que resbala, y mucho.

Gruta Iris

Para salir de la Gruta Iris, caminamos por un túnel (en el que también “llueve”) hasta la salida, desde dónde podemos contemplar la escalera que acabamos de bajar con la cascada Cola de Caballo a su derecha.

Tunel de salida de Gruta Iris

Cascada Cola de Caballo

Desde aquí, empezamos un paseo de unos 30 minutos que bordea el Lago del espejo y la Peña del Diablo, pasando por las piscifactorías, dónde podremos ver a las truchas en sus distintas fases de crecimiento.

Para terminar la visita al parque natural, nos acercamos a la zona de exposición y exhibición de aves rapaces, donde se pueden ver halcones, buitres, águilas, búhos…

Exposición aves rapaces

Exposición aves rapaces

Antes de hacer la visita al monasterio, entramos a comer, y aprovechamos para probar uno de los platos típicos de la zona, las migas con uvas. Os las recomiendo, muy ricas.

Como os comentaba al principio, con la entrada al parque natural, se incluye la visita guiada al monasterio, así que después de esperar a que se formase un grupo, comenzamos la visita al monasterio cisterciense.

A continuación os hago un breve resumen de la historia del monasterio, ya que en la propia web del monasterio de piedra que os facilito, aparece mejor de lo que yo la pueda explicar aquí:

El Monasterio era una fortaleza de defensa de los musulmanes y en tiempos de la Reconquista fue cedido por Alfonso II de Aragón a la Orden del Cister y se trasladaron a él doce monjes y un abad que procedían de la Abadía de Poblet, en Tarragona.
El Monasterio se construyó entre los años 1195 y 1218, con piedra que tomaron de la muralla y del castillo, siguiendo el gótico cisterciense, de arquitectura sencilla y austera. La distribución del Monasterio es como la de otros monasterios cistercienses: al norte, la iglesia y el claustro, al oeste las bodegas y graneros, al sur la cocina, el refectorio y el calefactorio y al este, la sala capitular.
Los monjes ocuparon el Monasterio hasta 1835, a raíz de la desamortización de Mendizábal, y cinco años después, en 1840, fue comprado en subasta pública por Pablo Muntadas.

La visita al Monasterio incluye la visita al Museo del Vino, la Exposición de la Historia del Chocolate, el Museo de Carruajes y la reproducción del Tríptico Relicario del Monasterio de Piedra.

También se visita lo que queda de la iglesia, cuyo techo está completamente derrumbado y las tumbas de los monjes situadas en una cripta bajo la iglesia.
Como me interesaba escuchar a la guía, hice las fotos después, así que aquí os dejo algunas con su correspondiente descripción:

Claustro del Monasterio
Claustro del Monasterio

Pasillo del Claustro
Pasillo del Claustro

Sala capitular
Sala capitular

Claustro del Monasterio
Claustro del Monasterio

Este es el enlace a la web del Monasterio de Piedra, dónde podréis encontrar los precios, horarios, itinerarios del parque, fotos… actualizados:
http://www.monasteriopiedra.com/

3 comentarios:

El Santy dijo...

Yo lo visité hace mas de 25 años en un tour organizado por mi colegio y me encantó, entonces no dejaban cámaras a los chavales de 12 años y no tengo fotos y mi memoria es muy floja, solo recuerdo que me fascinó el monasterio de piedra y que fué toda una mañana y no alcanzamos a ver ni la mitad

PhotoViajeros dijo...

Yo también lo había visitado de hacía muchos años, pero apenas recordaba nada. Sólo recuerdo que cuándo lo visité de pequeño me impresionó más que en mi última visita, pero aun así es una escapada que recomiendo a todo el mundo.

Gerard dijo...

Espectacular sitio... recomendable al 100% para ir con los amigos y/o familia. Me ha encantado la explicación...

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